LA
IGLESIA Y EL PAPA
La iglesia católica o
universal, la cual es invisible, consiste en el numero total de los que Dios ha
salvado en Cristo, son, y serán reunidos en uno, bajo Cristo su cabeza; y es la
esposa, el cuerpo, la plenitud de aquel que lo llena todo.
La iglesia visible, bajo el
evangelio también es católica o universal (no esta confinada a un país, como lo
estaba bajo la ley), consiste de todos aquellos, en todo el mundo, que profesan
la verdadera religión, juntamente con sus hijos; y es el reino del Señor
Jesucristo, la casa y familia de Dios, fuera de la cual no hay posibilidad
ordinaria de salvación.
A esta iglesia católica o
universal visible, Cristo le ha dado el ministerio, y los medios de gracia,
para la salvación, reunión y perfección de los santos en esta vida y hasta el
fin del mundo; y por su presencia y Espíritu, según su promesa, lo hace eficaz
para ello.
La iglesia universal ha
sido, algunas veces más y otras veces menos visible. Las iglesias locales son
parte de la iglesia católica o universal, son mas puras o menos puras, (ortodoxas
o heterodoxas), según como sea enseñada y abrazada la doctrina del evangelio,
se administren los sacramentos y se celebre en ellos con mayor o menor pureza
la adoración publica.
Las iglesias más puras bajo
el cielo, están sujetas tanto al error como a la impureza, y algunas se han
degenerado tanto, que han llegado a ser,
no iglesias de Cristo, sino sinagogas de Satanás. Sin embargo, siempre habrá una
iglesia en la tierra, para adorar a Dios conforme su voluntad.
No hay otra cabeza de la
iglesia excepto el Señor Jesucristo; ni puede el papa de Roma, en ningún sentido,
ser cabeza de la iglesia sino que es aquel anticristo, aquel hombre de pecado,
e hijo de perdición, que se exalta a si mismo en la iglesia contra Cristo, y
contra todo lo que es Dios.
Todos los santos que están unidos
a Jesucristo, su cabeza, por los medios de gracia, por el Espíritu, y por medio
de la fe, tienen comunión con el en su gracia, sufrimiento, muerte, resurrección
y gloria. Y estando unidos unos con otros en amor, tienen comunión unos con
otros, en los dones y gracia, y por amor y gratitud cumplen sus deberes públicos
y privados, que conduce a su bien mutuo, tanto en el hombre interior como en el
exterior.
No hay comentarios:
Publicar un comentario